La guerra más larga en la historia de Estados Unidos ha terminado en una abyecta vergüenza y humillación para el imperialismo estadounidense. Veinte años después de la invasión de Afganistán, la fuerza militar más poderosa que el mundo haya conocido ha sido derrotada por completo a manos de una banda de primitivos fanáticos religiosos.

Las fuerzas talibanes se están apoderando de franjas de territorio en una ofensiva por todo el país, mientras las tropas estadounidenses se retiran de Afganistán. Se ha predicho que el régimen títere de Kabul, instalado por el imperialismo estadounidense y sus aliados, podría caer en un mes.

Afganistán se precipita hacia una nueva guerra civil tras la retirada de las fuerzas estadounidenses y aliadas tras dos décadas de sangrienta ocupación. La retirada de las tropas imperialistas, anunciada por Joe Biden, está prevista para el 31 de agosto de este año, aunque la mayoría de las fuerzas estadounidenses ya se han marchado o están en proceso de abandonar apresuradamente el país mientras los talibanes avanzan en muchas zonas.